9/11/2021

TESTOSTERONA: ¿Cómo influye en nuestra vida sexual?

Cuando hablamos de Medicina integral tenemos que hablar de nutrición, de deporte, del sueño, de los biorritmos y de la gestión de las emociones, pero también es importante tener una vida sexual satisfactoria.

Cuando hablamos de Medicina integral tenemos que hablar de  nutrición, de deporte, del sueño, de los biorritmos y de la gestión de las emociones, pero también es importante tener una vida sexual satisfactoria.

Este último punto es vital porque va a impactar positivamente en tu sistema nervioso, en el equilibrio de neurotransmisores, endorfinas y dopamina, y va a influir en tu sistema endocrino y la correcta liberación de hormonas.

Además hay que tener en cuenta otras variables como el estrés laboral, si estás sobreentrenando o si tu sistema nervioso está sobreexcitado; en cualquier caso, la testosterona cobra un eje central para que tanto mujeres como hombres puedan alcanzar total plenitud en la esfera sexual.  

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Testosterona y líbido

Lo primero que tienes que saber es que la testosterona  influye directamente en la líbido. Esta hormona se empieza a producir y liberar en cantidades progresivamente mayores y sostenidas en el hombre a partir de los 12-14 años de edad, y su liberación continua hace que los hombres puedan tener una esfera sexual mucho más activa o más líbido que en el caso de la mujer, las cuales la producen en mucho menor cantidad y de forma pulsátil, normalmente asociado a la fase de ovulación.

A partir de los 35-40 años conforme envejecemos, la líbido va disminuyendo y esa búsqueda de relaciones sexuales decae igualmente. Esto mismo ocurre en la mujer, y a medida que pasa el tiempo va disminuyendo el deseo sexual por menor liberación de testosterona; es importante que a partir de analíticas se pueda constatar si la falta apetencia por las relaciones sexuales tiene una etiología hormonal, o si estás atravesando períodos de mucho estrés físico-emocional y los niveles de testosterona no son suficientes para impactar en los receptores hipotalámicos que se encuentran vinculados con la líbido. Al mismo tiempo no vas a tener suficiente dopamina que te haga buscar el encuentro social, afectivo, erótico, etc.

Es normal que la líbido siga un patrón cíclico y que incluso creas que ocurre algo malo contigo, o que ocurre algún problema con tu pareja etc, pero por biología y naturaleza cuando el cuerpo detecta que una situación es hostil, por falta de sueño, comida, o secreción de elevada adrenalina lo último que quiere es traer un niño al mundo. 

Cuando los niveles de testosterona se restauran, la búsqueda afectiva-erótica-sexual surge de forma natural. Cuando nos encontramos una analítica en personas a partir de 50-55 años (tanto hombres como mujeres) con un déficit instalado de testosterona, ahí es cuando debe plantearse una reposición de testosterona y podemos ayudar a restaurar niveles de líbido que nos permitan tener una vida sexual feliz.

Funcionamiento  de la testosterona

La testosterona produce vasodilatación y genera mayor producción de óxido nítrico, provocando que la llegada de sangre tanto al pene en el caso del hombre, como al área genital en el caso de la mujer sea mayor y haya más zonas erógenas involucradas  que van a poder generar un encuentro sexual más satisfactorio. 

Otro punto donde va a ayudar clarísimamente la testosterona es en la disfunción eréctil. Evidentemente el problema de la disfunción eréctil lo va a sufrir en primera persona el hombre pero indirectamente también lo va a sufrir su pareja, porque no va a haber satisfacción sexual como consecuencia de que el pene no pueda alcanzar una erección competente.

La disfunción eréctil se puede producir por muchísimas circunstancias como por exceso de triglicéridos, de glucosa, problemas de hematocrito, neuronales, tabaquismo, etc,  que hacen que las arterias a nivel del cuerpo cavernoso del pene se vuelvan rígidas y el llenado de sangre sea insuficiente. En muchas ocasiones también vamos a encontrar problemas de disfunción eréctil como consecuencia del déficit de testosterona.

La testosterona es una hormona que va a impactar directamente en los receptores musculares que se encuentran en el pene y esto va a hacer que a partir de los 12-14 años, conforme nuestro testículo libera más testosterona, nuestro pene crezca en longitud. 

 En función de la concentración que tengas de testosterona en sangre, tú pene va a encontrarse más turgente y va a tener un mayor crecimiento y sostenibilidad de la erección a lo largo de toda la vida. Por otro lado, la testosterona provoca mayor liberación de acetilcolina y mayor reclutamiento de placas neuromusculares, y van a haber contracciones orgásmicas más competentes.

La testosterona va a influir también a nivel psico-emocional, aumentando la dopamina, la serotonina y las endorfinas, e indirectamente te va a hacer sentir más competente para el encuentro sexual. Muchas veces nos encontramos personas con miedo escénico al momento de ejecutar el encuentro sexual, esto clarísimamente requeriría de un abordaje por parte de un coaching o un terapeuta, pero la testosterona puede ayudar en esta transición a generar seguridad, impactando a nivel del hipotálamo, cerebelo y amígdala  para que tengas mayor seguridad, mayor autoestima e incluso una sensación de estar por encima, etc. 

Es importante que no caigas en el error de pensar que la testosterona va a ayudar a mejorar todos los problemas que tengas con tu pareja. Es por ello que si vas a  utilizar cualquier estrategia dirigida a elevar de forma natural tu testosterona, o incluso si te vas a plantear una reposición de testosterona exógena, debes saber que pueden existir efectos secundarios, sobre todo si no lo haces guiado por un profesional.

Puedes caer en el error de usar una sobredosis, que te cause una líbido desequilibrada porque en vez de tener una orientación sexual clara sabiendo cómo usarla, de la noche a la mañana vas a querer estar con todos los seres humanos del mundo, convirtiéndote en un adulto de 40 años con actitud de quinceañero; una testosterona elevada puede ocasionar además problemas de agresividad y manejo de la ira.

Reposición y Dosis de testosterona

Es muy importante controlar bien la administración utilizando la dosis mínima efectiva que te permita llegar a las concentraciones adecuadas para una persona joven y sana.  

Si  te pasas de dosis y no existe un terreno biológico favorable para el uso de testosterona, por ejemplo si estás inflamado, si tienes un sobreentrenamiento, un sobre agotamiento del sistema nervioso y sobre todo si tu composición corporal no es adecuada, la testosterona será vehiculizada a través de la enzima aromatasa que se encuentra en la grasa y  se transformará en estrógeno, haciendo que el tratamiento tenga el efecto opuesto, con efectos secundarios como próstata inflamada, ginecomastia, retención de líquido, depresión, etc.  

En conclusión

Conocer que la testosterona puede influir positivamente en nuestra salud es vital para el desarrollo y funcionalidad óptima de la esfera sexual. Es muy importante entender los posibles peligros y contraindicaciones de su uso, ya sea de forma natural o con una terapia de reposición exógena.

Debe ser administrada y monitoreada por personal médico especializado; por eso  hemos querido hablar sobre cómo funciona y sus posibles efectos secundarios, ya que conocer tu cuerpo te puede hacer comprender muchas cosas y por supuesto vivir tu sexualidad de manera sana y satisfactoria.

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